Greetingman
El Greetingman es una escultura monumental situada en la Plaza de Canarias, junto a la histórica Grúa Titán y el entorno del Muelle Santa Catalina. Con una altura de seis metros, dos metros de anchura y un peso aproximado de dos toneladas, esta obra está fabricada en aluminio y cuenta con una estructura interna de acero que le proporciona estabilidad y resistencia.
La escultura fue donada por la República de Corea (Corea del Sur) como muestra de la estrecha relación que une a ambos territorios. Su instalación conmemora tanto los setenta años de relaciones diplomáticas entre España y Corea del Sur como la larga presencia de la comunidad coreana vinculada al Puerto de La Luz, iniciada con la llegada de la flota pesquera coreana en la década de 1960.
Creada por el artista surcoreano Yoo Young-ho, la obra forma parte de una serie internacional de esculturas presentes en distintas ciudades del mundo. El Greetingman de Gran Canaria tiene un carácter especialmente singular, ya que es el único ejemplar ubicado en un país de la Unión Europea.


Su característica postura inclinada, con un ángulo de 15 grados, reproduce el tradicional saludo coreano y simboliza valores universales como el respeto, la cordialidad y el entendimiento mutuo. Más allá de un simple gesto de bienvenida, la inclinación de la figura representa también el diálogo entre culturas, la convivencia y el enriquecimiento que surge del encuentro entre pueblos diferentes.
Hoy, el Greetingman se ha convertido en uno de los símbolos culturales más reconocibles de la capital Gran canaria, recordando la amistad entre Corea del Sur y Gran Canaria y celebrando los valores de respeto, tolerancia y cooperación que comparten ambas comunidades.
